Una imagen corporativa no es un simple logotipo, una imagen corporativa es la esencia de un negocio, su proyección y su cara visible, un elemento que debe ayudar a potenciar nuestra empresa. Para abordar un diseño de imagen hay que charlar con el cliente para comprender de donde viene y a donde va su negocio y conseguir un diseño que transmita lo deseado y que se adapte a cualquier terreno: web, folletos, cartelería,…
Si ya tienes una imagen corporativa sobre la que basar un diseño, pero es una imagen antigua, sin fuerza y no transmite la esencia de tu negocio, cabe plantearse un rediseño en base a la vieja imagen o simplemente plantear un cambio de rumbo y apostar por una nueva imagen.