Observatorio "De la Tierra al Cielo"
2011 Arcos de Salinas, Teruel



El proyecto del observatorio astronómico se concibe como una gran fisura en la loma, un potente gesto que conducirá desde la tierra hasta el cielo. Un continuo goteo de sensaciones y vistas, concebido a modo de recorrido espeleológico trasladando al visitante desde un espacio muy geológico y másico, hacia la descompresión exterior en la cima de la loma, donde la percepción del lugar y del espacio es absoluta. Un proyecto concebido como una naturaleza viva, naturaleza y artificio se integran provocando una estimulación constante.

La tierra, vinculada al edificio central, una parte del programa relacionada con el estudio de la tierra y el cosmos, el debate y la docencia. Y el cielo, vinculado a los telescopios de observación, una parte del programa sujeta a la contemplación, la reflexión y el silencio. Ambos conceptos se relacionan en el proyecto gracias a lo que hemos denominado “fisura de luz”, una fisura en el terreno que se transforma para influir en el visitante, en su percepción del lugar y su relación con el edificio, guiando al usuario a lo largo del edificio conduciéndolo de la Tierra hasta el Cielo, a la vez que establece un diálogo entre arquitectura y paisaje.

El espacio arquitectónico se compone a partir de una concepción emocional del emplazamiento y la exaltación de sus características naturales. Se trata de componer un espacio dirigido a producir un fuerte impacto sensorial sobre quien habita el lugar, una experiencia real más profunda utilizando la arquitectura como puente entre naturaleza y hombre. El papel fundamental del edifico es establecer una relación con el paisaje montañoso, con su poder natural, su carácter geológico y su especial topografía.

Colaboración con los arquitectos José Andrés Rodríguez Cuesta/Carlos Vercher González/Mª José Calero Martí/José María Galve Martín

Descripción del proyecto
Descripción del proyecto